Miguel Mendoza
Contenido sensible
Miguel Mendoza (Cádiz, 1999), es el segundo de los cuatro artistas que expondrán en la galería, esta temporada 2025/2026, dentro de nuestro proyecto JOVEN LLAMA JOVEN.
Es graduado en Bellas Artes y Máster en «Arte: Idea y Producción» por la Universidad de Sevilla, y actualmente se encuentra desarrollando su Doctorado en Arte y Patrimonio en la misma institución.
Su trayectoria se articula entre la investigación y la práctica expositiva, destacando la participación en proyectos, desarrollados en instituciones nacionales e internacionales, donde ha obtenido reconocimientos como el Primer Premio en la X Bienal Iberoamericana de Obra Gráfica «Ciudad de Cáceres», o el Premio Internacional de Gráfica Emergente FIG Bilbao (Selección Open Portfolio 2023). Ha formado parte de proyectos internacionales de relevancia como ASTER en el Ars Electronica Festival de Linz (Austria, 2023–2025), o Artech. Imagining our future en Bangkok (Tailandia, 2023). Además, su obra forma parte de colecciones como la Fundación CIEC (A Coruña) o el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS), entre otras.
Contenido sensible
Cuando Jacques Rancière alude a lo sensible, se refiere al marco estético-político que define lo que es visible, audible y decible, así como quién tiene la capacidad de percibir o actuar en el espacio común. En este proyecto expositivo, contemplamos lo sensible desde dos acepciones que convergen: la capacidad de reaccionar física o emocionalmente ante algo (la sensibilidad ante un agente externo); y el concepto de contenido delicado u ofensivo que algunas personas pueden encontrar molesto.
Al analizar la capacidad de actuación y las formas contemporáneas de emisión del discurso, es inevitable poner el foco en las plataformas y redes sociales que estructuran hoy el espacio público. Contenido sensible es la advertencia que nos establece el algoritmo y que cruzamos para ser partícipes de un acto voyeur ante una realidad ajena. Las imágenes digitales, aunque parezcan inmateriales, tienen un impacto real: generan tendencias, fomentan discursos y mueven multitudes. Estas imágenes transitan fugazmente por nuestras retinas, se desvanecen en la hiperconectividad y dependen de la interacción social para persistir. Podemos difundirlas, comentarlas, stalkearlas y, con ello, sentirnos partícipes de esta nueva era posdigital. Sin embargo, es crucial que seamos conscientes de las nuevas relaciones que establecemos con ellas. Con el gesto de nuestros dedos al tocar la pantalla, la imagen se vuelve real en esa interacción.
Este proyecto invita a repensar cómo las interacciones con los dispositivos digitales alteran nuestro vínculo con la fotografía. Buscamos analizar lo fotográfico desde otras perspectivas y, a través de la imagen, trasladar aspectos de la digitalidad contemporánea —que residen en un plano virtual y tecnológico— a otro material y sensible. El objetivo es crear un espacio para explorar los vínculos entre la luz, la imagen y la interacción digital, y con ello, buscamos quebrar el automatismo en la visualidad impuesto por el algoritmo.
Fecha: 15 Ene - 27 Feb 2026
