Antón Hurtado
Reencuentros
Habiendo pasado tantas veces por ahí, justo en ese momento volvieron a encontrarse. Esta vez no lo evitaron. Estuvieron abiertas a que sucediera. Lo hicieron. Pusieron la intención y los afectos, no solo en cruzarse, sino en coincidir. En tiempos en los que otros se esfuerzan en separar, enfrentar e individualizar, reencontrase,
es más que un gesto. Y acudir acompañadas al reencuentro, es un acto político. Porque aunque en el estudio, él jamás haya pintado estando acompañado, en realidad, cada pincelada nunca la damos solas.
El ejercicio individual lo es siempre colectivo. Con suerte, en comunidad. Con amigos. Con quienes se comparten y se cruzan gustos, referencias, caminos y vivencias. Con esos con los que hay complicidad en la experiencia de expresarse pintando. Y en complicidad con el propio hecho de pintar. Con esa pintura a la que recurrentemente se mata, por su aparente falta de sentido, por su supuesta inutilidad, por su desconexión con los lenguajes del hoy. Y quizá, por eso, la imposibilidad de matarla, ni de que muera. Y quizá, por eso, su potencia, su pertinencia, como refugio y como grieta.
Pintar como forma de encuentros, desencuentros, reencuentros. Conjuntos, familiaridades, amistades, momentos, roces, recuerdos. Esa manera particular, emocional, sensible, en la que algo sucede. Desde lo que cada cual y cada cosa son. Conjugando el ser-estar-hacer-sentir. Con uno mismo, con las demás, con los otros, con el territorio, con el paisaje. Con el cuadro, con los cuadros, con lo que no son cuadros pero sigue siendo pintar.
Pintar como forma de volver una y otra vez al mismo sitio desde distintos lugares. Pintar como forma de ir a distintos sitios sin moverse de un mismo lugar. Pintar como forma de habitar un arco restringido y desde ahí abrirse al infinito. Pintar como forma de indagar. Pintar como forma de generar autonomías, interdependencias y complementariedades. Pintar como forma de generar solapamientos, tangentes y derivadas. Pintar como forma.
En el estudio. Clavos en la pared. Una maqueta. Esas también son formas de pintar. Algunas posibilidades de entre tantas combinaciones. No hay, ni una única, ni una mejor manera. Ensayar, buscar, creer haberla encontrado. Volver a probar. Parece lo mismo, pero no. El ejercicio de reencontrase siempre resulta complejo. Pintar como forma de que resulte algo más sencillo. Pintar como forma de componer, descomponer y recomponer. Encuentros, desencuentros y ahora, reencuentros.
Ricardo Antón Troyas
Fecha: 17 Sept - 23 Oct 2026
