Realistmos
Ocho miradas frente a la realidad
A partir de la década de los setenta, cuando el informalismo lírico y el expresionismo abstracto comienzan a dar los primeros signos de agotamiento y academicismo, el realismo alcanza su legitimidad entre las vanguardias, cuyo principal mérito fue romper las barreras de expresión del artista, aceptando como válida toda fórmula plástica, fuera abstracta o realista, pero con el peligro de enfatizar lo novedoso por el sólo hecho de serlo, minimizando valores que como la belleza, el trabajo plástico e incluso la originalidad, son consustanciales a las artes visuales.
El realismo en nuestro país, como en otras partes del mundo, ha ganado en crédito a partir del comienzo de los setenta, hasta llegar a constituir en palabras de Javier Tusell, uno de los fenómenos estéticos más genuinamente originales de la crónica del ultimo arte actual.
En esta exposición presentamos ocho artistas que corresponden a las llamadas segunda y tercera generación del realismo español, es decir, los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, a las que precedieron la generación de Antonio López y Carmen Laffont que aglutinaron a una serie de artistas homogéneos en su estilo, llegando a alcanzar gran notoriedad como grupo a partir de 1973, cuando la galería Marlborough los presentó bajo el título de “Contemporary Spanish Realists”.
El titulo de la presente exposición resume la característica principal de los artistas de estas dos ultimas generaciones: acusada personalidad y aislamiento en el trabajo, lo que desemboca en una pluralidad de estilos que hace que cada artista se enfrente a la realidad con una mirada diferente, constituyendo istmos que aproximan al espectador realidades presentes, vividas o imaginarias, con lenguajes personales.
Entre los ocho artistas seleccionados, los hay quienes como Muñoz Vera, Enrique Santana o Julio Vaquero requieren la presencia del modelo para plasmarlo en el lienzo, a veces con una fidelidad rigurosa; no faltan quienes, como José Mosquera, Miguel Peña o Matías Quetglas, recrean paisajes, arquitecturas y figuras que están en la memoria del artista, formada por un dilatado bagaje cultural que les permite combinar con felices resultados patrones clásicos, renacentistas y actuales; los hay, por ultimo, quienes como Antonio Belmonte y José Hernández plasman una realidad interior de paisajes imaginarios y seres imposibles, artistas que sólo pueden ser catalogados como realistas debido a la perfección en el dibujo y a la minuciosidad en la técnica pictórica.
Ocho pintores extraídos de entre la nomina de los más sobresalientes artistas del realismo español, que han alcanzado gran prestigio internacional y que crecen en su arte gracias a un trabajo serio y tenaz, alejados voluntariamente del fenómeno social que el realismo ha llegado a constituir en nuestros días, peligrosa popularidad que lleva camino de convertirse en el pero enemigo de este admirable genero pictórico.
Juan Manuel Lumbreras
Fecha: 3 Abr - 26 Abr 1997








